El péndulo: historia y funcionamiento

Si hay un elemento que no es desconocido a nadie dentro del mundo del esoterismo y la adivinación es el péndulo. Existen muchos tipos diferentes de péndulos aunque en realidad todos ellos se concretan en la idea de un cuerpo metálico suspendido de un hilo o una cadena.

El uso de péndulos como medio de adivinación está muy arraigado en ciertas culturas. En algunos de los textos del Imperio Romano datados algo más de 300 años antes del nacimiento de Cristo se habla de los péndulos, aunque las primera evidencias sobre su uso como método de adivinación no están datadas hasta principios del pasado siglo XX.

En sus orígenes los péndulos estaban formados por una llave que pendía de una cadena, aunque posteriormente la llave fue sustituida por anillos y bolas de plomo. En la actualidad los más habituales son los péndulos de cuarzo y también los péndulos rematados con una bola de plástico rellena de algún mineral como el oro o la plata.

Sea del material que sea, el uso del péndulo siempre es el mismo, adivinar ciertos aspectos observando el movimiento del mismo al dejarlo suspendido de la cadena que lo sujeta. Tanto si el péndulo se desplaza linealmente del cuerpo hacia delante como si gira en el sentido de las manecillas del reloj, está haciendo referencia a una respuesta positiva. Por el contrario, si gira en sentido contrario a las agujas del reloj o hace un movimiento horizontal de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, implica una respuesta negativa a la pregunta formulada.

Puede suceder que tras realizar la pregunta el péndulo apenas realice movimientos. En estos casos lo que indica el péndulo es que no existe, al menos en ese momento, una respuesta clara para la pregunta que se ha realizado.

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